domingo, 17 de septiembre de 2017

Naked sunday

Desde que tengo uso de razón que odio los domingos. Más que los lunes. Quizás, porque tiene esa melancolía de que siempre es el final. Como si ese capítulo de Los Simpsons donde Homero piensa que va a morir y se pasa la madrugada viendo tele y escuchando un viejo cassette
.
Tranquilos. No pienso contradecir a Garfield. Los lunes es inicio de la rutina y el día más alejado del fin de semana y por eso es cansador. Pero el domingo… el domingo es nada. Es un día inviable, donde se mezclan el cansancio y las obligación por querer aprovechar el tiempo que nos queda.

¿Pero que estoy escribiendo? Como no lo estoy entendiendo analicemos las partes que se mezclan en este coctel que genera más ganas de suicidarse que escuchar Radiohead:

Cansancio: Saliste el fin de semana. Alcohol, drogas o simplemente te quedaste hasta las 7 am jugando Monopoly y al otro día te levantaste pasado el mediodía para recalentar algo de comida que sobro. Los parpados te pesan, la cabeza te da vuelta y todo lo que te puedan llegar a decir te irrita. Cuando te despabilas, ya estas poniendo el despertador para el otro día.

Que yo me levanto a las 8 am a tomarme unos mates con bizcochitos y ver TN” Se que me pondrán algo así pero eso lleva nuestro siguiente punto

Obligación de aprovechar el tiempo: Te levantaste al alba, pusiste la pava, comiste unas facturas y saliste a pasar el día al Puerto de frutos de Tigre ¡PERO QUE PLAN MÁS HORRIBLE! De verdad, hay cosas mucho más lindas como jugar a la ruleta rusa o probar que tan profundo podes hundir un punzón en tus venas. Salir un domingo tiene un no sé qué en la atmósfera que lo vuelve más denso, hasta el punto del hastío. Pero no nos desviemos del tema. El domingo nos genera la ansiedad de querer aprovechar las últimas horas. Queremos que cada minuto sea memorable o simplemente aprovechado en algo que no podamos a partir del lunes.

Pero hay algo que me hace ruido de todo esto… Ah sí, es el tanque de agua, tengo que apagarlo. Listo, podemos seguir.

Hay algo en todo este texto que me tiene pensando, y es la sobrestimación del fin de semana. Esperamos la llegada del viernes como un preso que espera el fin de su condena. Sí, creo que es el mejor ejemplo porque anhelamos lo mismo: La libertad. Estamos atrapados en una rutina monótona, sin sentimientos, sin… personalidad. Quizás las ansias porque llegue el fin de semana es porque sabemos que podremos ser nosotros mismos. Hacer lo que nos gusta, pasar tiempo con la gente que si queremos o simplemente estar en nuestro hogar. En esta vida tan mal armada, estos verdaderos momentos de felicidad están siempre a un costado, relegados al fin de semana. Es demasiado poco.

jueves, 31 de agosto de 2017

Casual conversations

Cientos, quizás miles, de personas nos cruzamos a diario. Con los ojos pegados en sus celulares, escuchando música, viendo vidrieras, trabajando o  lo que sea que quieran hacer pro nos las cruzamos. Y ahí estamos nosotros, como individuos que buscamos con más ansiedad que ansias alguien con quien compartir.
Compartir. Esa palabra que utilizaban las maestras jardineras en horribles canciones para que le demos la mitad de nuestro alfajor a algún odioso compañero. Compañero ¿Qué es un compañero? En una reunión del PJ podrán utilizarla hasta que aparezca Madonna Quiroz a los tiros así que no creo que sea no creo que sea una acepción muy útil y no tengo ganas de buscar en Wikipedia.

Como leyeron en el párrafo anterior (si no lo hicieron todavía están a tiempo antes de que se autodestruya) no tenía ganas de buscar ni tampoco me interesa la definición. Simplemente se que en nuestra vida hay miles de momentos que queremos compartir con alguien más. Ya sea ese mueble nuevo que compraste, que te peleaste con tu novia, que te recibiste o solo querés hablar sobre que las teorías sobre el final de “Erase una vez en América” (¿para ustedes fue todo producto del opio?) nuestro ser pide a gritos la necesidad de que alguien más este allí con nosotros.

La rutina diaria nos lleva a pasar horas con gente que, si no es indeseable por lo menos son “poco interesantes”. Desde charlas en ascensores sobre el clima, madres que te cuentan sobre el colegio de sus hijos, tacheros fachos o tipos que hablan de cómo empató Belgrano. No nos interesa en absoluto. Pasamos por ahí con una mueca en los labios y una respuesta automático: “Ah sí, jeje”. En nuestra mente resuena el grito de Walter Nelson: “No se tiene que prender. Salí de ahí Maravilla”.

Queremos hablar de cosas más interesantes, charlas que den para algo más profundo. No digo que nos sentemos a discutir sobre filosofía pero… que mierda, SÍ ¿por qué no podemos discutir sobre filosofía en el trabajo? A veces pienso que cuanto más pensas más te apartas. Quizás sea más fácil entablar una conversación sobre las peleas en lo de Tinelli que sobre la inevitabilidad de la muerte y a donde vamos después. De hecho… sí, lo es ¿Quién querría hablar sobre la inevitabilidad de la muerte?

A veces solo queremos que alguien nos pregunte “¿Cómo estás?”. Pero no esa pregunta para salir del paso que te hace ese vecino que te cruzas en la calle y que no ves hace años pero que ambos saben que no le interesa un pito como estas. Sino esa persona que te lo pregunta de forma sincera y que sabes que al responder te sacas la pesada mascara que llevabas durante todo el día tratando de aparentar.

El ser humano necesita vivir en sociedad. Que sí, que la tranquilidad de la soledad de poder cagar con la puerta abierta se disfruta, pero al final necesitamos que allá alguien más para poder decirle lo bueno que se siente. Aunque en la tediosa rutina sea poca la gente con la cual compartir realmente buenos momentos lo más importante de todo es ¿Fue toda una alucinación de Noodles en el fumadero de opio? Porque todo este post es una excusa para hablar sobre el final de Erase una vez en América.

martes, 15 de agosto de 2017

Career opportunities

Estoy encerrado en una sala con unas 10 personas que estamos sentados alrededor de una mesa. Algunas miran el celular, otras revisan papeles y yo miro por la ventana. Hay sol, esta despejado, se escucha el murmullo diario de la city porteña, veo la terraza del edificio de enfrente y pienso que sería buenísimo que un sniper empiece a matarnos uno por uno. Me cuestiono todas las decisiones de mi vida (sobretodo el porqué salí del útero de mi madre) al estar allí encerrado escuchando la vida de un grupo de personas que me resultan poco interesantes en vez de estar haciendo algo que me genere un poco de satisfacción (Miguel Mateos dixit). En eso una voz me hace salir de mi ensoñación: “¿Cuál es tu experiencia laboral?” Era mi turno de hablar en la entrevista.

“Me recibí de periodista deportivo en 2010” repetí esa frase tantas veces que ya no tiene sentido. Sobretodo si estás presentándote para trabajar en un call center. Además de mí me encontré con diseñadores gráficos y de indumentaria, locutores, profesores de historia, etc. Innumerables cantidad de sueños rotos por este sistema. Todos sin ganas de estar ahí, pero poniendo su mejor sonrisa y contando lo apasionados que son por la venta y como ser lograr encajarle un seguro a una vieja es su función en la vida. Me repugnan. Los odio. ¿Por qué no somos sinceros y decimos que odiamos este trabajo pero estamos ahí porque no nos queda otra? Si nadie tiene la vocación de ser telemarketer. Obvio que eso no lo pude decir así que solo me limite a contar mi experiencia laboral en escasas palabras mientras también me odiaba a mí por estar sentado ahí.

Me entregan un hoja y una lapicera. Una chica de recursos humanos quiere que dibujemos una persona bajo la lluvia para ver nuestro perfil psicológico. Sería como el genio del Akinator, esa página donde un mago adivina que personaje estás pensando a través de una serie de preguntas, pero con la excusa de que ella tiene un diploma y no sale de una lámpara. Un hombre bajo la lluvia ¿acaso no alcanzaba con Gene Kelly? No entiendo que puede llegar a deducir con un garabato. Por la mente se me pasa dibujar a Charles Manson con una motosierra arriba de un unicornio que escupe arcoíris bajo una lluvia de sangre para saber que deducción saca esta chica. Como soy un cagón, contuve mis impulsos y solo me dediqué a hacer un hombre de palitos. Total, seguro que solo se reirán de los dibujos y los tiraran en un tacho.

Estamos encerrados en una maquinaria de la cual no podemos salir. Primaria, secundaria, facultad/terciario y todo a la basura. Podes colgar tu diploma en la pared del Open 25 que te contrate. Los Clash ya lo cantaban en “Career Opportunities” hace 30 años y esta dolorosamente vigente. Un tachero me dijo una vez “lo que tenes que hacer es hacer algún curso de plomería o electricidad y con la guita que juntes construir frente de la casa de tus viejos “. Y yo que soñaba con mundiales o juegos olímpicos cuando la solución a todos los problemas era plomería o electricidad. Toda mi vida cuestionado por un tachero de Ciudadela que me contaba de sus ganas de ir a Midachi mientras veía muy tentadora la opción de tirarme del auto.

A las pocas horas de la entrevista recibí un mail que decía “nos comunicamos para decirte que has sido elegido para continuar en el proceso de selección”. Me moleste porque sabía que me tendría que levantar temprano para ir hacer los análisis. Dormir mal, no poder mear, no buscar ese alfajor de madrugada que como por aburrimiento, que me saquen sangre (odio las agujas) y que un señor con un guante de latex me haga toser mientras me toca los huevos para saber que no tengo varices.

Lo odio. Odio al sistema. Odio al trabajo. Me odio porque acá estoy otra vez en esta rueda.

jueves, 27 de julio de 2017

Decálogo en recitales de rock (Remastered)

Hay ciertas normas básicas que se cumplen en todos los conciertos de rock que hacen que la convivencia entre decibeles altos, alcohol y empujones sea en “armonía”.

1-Si uno se cae se hay que ayudarlo: Este es el código principal del pogo, te puedo empujar, pisar, tirar una piña, escupir, pegar una patada con unas borcegos o que una gorda tome carrera desde la entrada para chocarte, pero si se cae uno sin importar si es conocido o no hay que frenarse y ayudarlo a pararse. De esta forma el pogo es más seguro, no seas boludo, ayuda al prójimo.

2-Si se encuentra algo, hay que devolverlo: Desde Zapatillas hasta celulares, te podes encontrar de todo. El código numero dos indica que hay que levantar el brazo con el objeto hallado para que el resto lo vea, preguntarle a lo más cercanos, si no aparece el dueño te dirigís al escenario y se lo das al bajista, guitarrista o vende humo sobre el escenario para que lo avise. Si es un celular se debe llamar al dueño, sino los fantasmas de Sid Vicious o Luca Prodan te atormentaran en cada recital.

3-Sino tenes fuerza de hombros, no alces mujeres: Parece algo elemental pero hay que aclararlo. Muchos pibes, por hacerse los bananas con una minita quieren levantarla sobre sus hombres y como están borrachos, bajo el efecto de algún alucinógenos o simplemente son enclenques terminan en el piso, con dolor de espalda, con la piba dolorida, comiéndose las puteadas del resto y por supuesto, sin ponerla.

4-Cuando subas al escenario, no te tires con los pies para adelante: Quizás si nunca fueron a un recital de punk, no vivieron esta situación, se trata de gente que es lanzada al escenario por la horda, y que luego de hacer un para de morisquetas en el mismo para volver al pogo se lanza cual atleta de salto en largo hacia el publico y puede terminar aterrizando en el pecho de algún punky. Aunque no te gusta, deja que te devuelvan los hombres de seguridad.

5-Si vas a valla, bancátela: Si queres estar delante de todo, bien cerca del escenario para gritarle a tus ídolos, bancate que aprieten, te tiren cerveza, te toquen el culo, te tiren una patada voladora los que son lanzados al escenario. No podes decir nada, es el precio que tenes que pagar si queres recibir una púa de Mollo.

6-Se tolerante con las bandas soporte: Ya sé, que si un recital esta anunciado a las 21 y son las 23 y todavía faltan 3 bandas más te hincha las pelotas y te dan ganas de tirarle con una molotov. Ya sé, que suenan mal, que sabes quienes son, que son un grupo de pendejos borrachos y que vos pagaste para ver a tu banda. Pero los pibes la están remando, mira si a The Clash o a Nirvana no lo dejaban tocar en bares cuando no eran nadie. Pensa que quizás esos cuatros energúmenos que estas viendo pueden ser los nuevos Beatles, dales una chance.

7-Si vas con amigos, volves con amigos: En la vorágine del rock y el alcohol siempre se te pierde un amigo entre la gente, o por que se lo llevo la manda en el mosh o por que se fue atrás de un ojete que vio pasar. Vamos todos volvemos todos, se debe elegir antes de ingresar un lugar de reunión a la salida, si el desaparecido no aparece, llamarlo, sino atiende buscarlo, si esta con una mina esperalo un tiempo y luego sacarlo, ahora, si se lo llevo un grupo de metaleros al grito de “este es un lugar careta, aguante la H” dalo por perdido por que te van a matar. No te olvides que rockero que sobrevive, sirve para otro recital.

8-Si vas con alguien, que te entienda: Los recitales son momentos de extrema felicidad para una persona (más si es un banda que ves por primera vez) por eso en caso de ir con alguien debes asegurar que entiendan tu amor y fanatismo. Ir a un recital con ese amigo "gamba" que te banca pero que conoce más temas de José Luís Perales que de la banda que da el show puede lograr, con su cara de aburrimiento volver todo una experiencia de éxtasis en un momento muy incómodo. Además, no entendería jamás tu emoción por la lista de temas o por los movimientos pélvicos del cantante virando las charlas a temas como "que cara estaba la gaseosa" o "hacía frío en el lugar, tenía que haber traído un bucito".

9-Nunca, pero nunca, vayas en ojotas: Por experiencia propia les cuento que por más que haya 60º, anda en zapatillas. Las ojotas son fáciles de perder, se rompen, te pisan osos de 110 kilos, te mojan con cerveza y otros líquidos extraños y no son buenas para saltar.

10- Disfruta: Si pagaste mucho o poco. Si fuiste solo o con amigos. Si te peleaste con tu pareja. Si hiciste un viaje larguísimo. Si estas en campo o platea. Pase lo que pase, disfruta. La música es hermosa.

jueves, 20 de julio de 2017

Todos culpables

Las redes sociales sirven para poner en constante exposición las cosas que hacen o piensan las personas, lo cual sirvió para las abuelas ya no saquen tu álbum de bebé cuando presentas a tu pareja en casa y te haga pasar vergüenza con una foto tuya haciendo tus desechos en una pelela rosa. El problema es cuando esa información que uno suministra a Mark Zuckerbeg y el FBI (Si, el FBI y los reptiloides están detrás de esto y saben todo lo que hacemos) cae en malas manos. No es que uno tenga los planos de la nueva bomba atómica y tema que pueda verla Lex Luthor sino que un grupo de opinologos desconocidos pueden hacer cualquier juicio de valor sobre tu persona con la excusa de “resolver un misterio” (ni que fueran Scooby Doo) o simplemente por diversión porque no les anda el Family Game.

Ojo con lo que ponen en Facebook porque el día de mañana pasa algo y los agarra América Tv y empiezan a analizar sus estados un psicólogo, un criminólogo, dos economistas, Mauro Viale, 20 abogados, Facundo Pastor, el panadero del barrio de Pastor, Santiago Del Moro, dos gatos que quedaron eliminados de Bailando por un sueño, dos gatos de los ochentas que trabajaron con Porcel, el presidente de la Afa paralela, Daniel Vila, la jermu de Vila, un modisto, etc. No van a resolver ningún caso pero van a llegar a la conclusión de que si subís videos de Madonna, un gol de Ronaldo, una foto comiendo un helado o simplemente pones en tu estado "Me aburro, me voy a jugar al yenga" sos un violador serial que busca saciar su sed de sexo violando menores vestido de Backyardigan.

Los medios de comunicación primero juzgan y después preguntan que paso. Lejos de la máxima “Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario” porque, claro, ser inocente no rinde. Rinde la perversión, el sadismo, el morbo y por lo cual primero se inventan todo eso y luego ven que de todo lo que dijeron termina siendo verdad. Seguramente de 100 cosas una sea verdad pero bueno, los porcentajes y los escrúpulos no son el fuerte de esos violentos con micrófono que van a tocar timbre de los departamentos para escuchar el llanto de una madre relatando como murió su hija mientras en el piso el conductor le pregunta a su producción cuanto esta midiendo y si a la salida se van a comer unos rolls de sushi por Palermo

Ah otra cosa. Si eras una persona caucásica de clase media alta seguramente seas inocente o la víctima y si sos de clase media baja, vivís en una pre fabricada, usas pantalones de la marca de las  tres tira y caminas calle de tierra, entre otros aspectos, vas a ser un criminal que ataca la moral y las buenas costumbres de la familia argentina. “Ellos” son buenos, las víctimas y nos tienen miedo a “nosotros” que somos sus agresores. Ese es el mensaje que se baja, por el cual después escuchamos en la calle frases como “estos negros son todos chorros”, “en las villas son todos ladrones”, “No paso por ahí porque hay gente vestida sospechosamente” y esas frases favoritas de las viejas paquetas de Recoleta y que, lamentablemente, están llegando a muchas más personas.

sábado, 15 de julio de 2017

Busco pero no encuentro a Phil Collins

El otro día me decidí hacer algo que ya nadie hace y fui a recorrer disquerías para comprar un cd. Sí, en pleno Siglo XXI aún hay gente que gusta de comprar el original con el librito que muchas veces son dos ojas con los nombres de los plomos, los técnicos de sonidos, los tíos del bajista que siempre bancaron y el kioskero que fiaba birras durante la grabación. Los artes de tapa son muy bonitos siempre... bueno no siempre...



Paremos el divague aquí y continuemos con la historia. Mi intención era comprar un disco de Genesis. Pero de la etapa ochentosa con Phil Collins como cantante, no con Peter Gabriel travestido imitando a David Bowie. Mi primer pensamiento fue: "Genesis es una papa, lo consigo en cualquier lado". Nunca más alejado de la terrible realidad.

Entro al Musimundo de Morón (Sí Musimundo, te nombre. Ahora me vas a tener que pagar por haberlo hecho muajajaj... ¿Que no funciona así? POR QUE NO ME AVISAN) y lo primero que noto horrorizado son los precios. Un cd valia no menos de 60 pesos. Sí, un artículo que prácticamente es obsoleto y que solo valoramos quienes teníamos que rebobinar un cassette con una lapicera, aumenta de la nada solo para llenar los bolsillos de unos pocos empresarios a los cuales uno no le conoce la cara pero que siempre se viene a la mente el viejo que se comia Thalia que se llamaba Tony Mottola (Advertencia: Este post es solo una excusa para recordar a Tony Mottola). En vez de fomentar que la gente gente vuelva a comprar los compactos originales y no un mp3 con 300 temas de los cuales 260 están por la mitad, 20 no son del artista que anuncian, 10 son ruido blanco, 7 es el mensaje de "como eliminar la publicidad del Ares" (sí, año 2017 y acabo de mencionar al Ares) y 3 son de Marco Antonio Solís que inexplicablemente siempre aparece en todos los combinados aunque sean los mejores temas de Black Metal.

Indignado por el accionar de la industria al no pensar en los consumidores (como si alguna vez lo hubieran hecho) decidí buscar en un lugar donde vendían usados de todo tipo. No solo no encontré ninguno de Genesis sino que encontré grandes ofertas en Macaferri y Asociados por lo cual deje plantado varios C4 en el lugar que, claro, ya no existe. Mi última chance era una de esos sucuchos especializados que están perdidas en una galería donde te atiende un viejo barbudo que probó todo tipo de drogas experimentales en la década del 70 y ahora pasa sus últimos años de vida sentado detrás de un mostrador escuchando Jehtro Tull. La respuesta que recibí fue contundente: "No pibe, acá en Argentina de Genesis no se consigue practicamente nada". Haber si entendemos ¡ES GENESIS, NO ESTOY BUSCANDO UN DISCO DE LOS MOX EN VIVO EN UNA PLAZA DE NUEVA CALEDONIA EN 1995! "Invisible Touch" no lo conseguís, ahora a la pedorrada que hace el sensible de Abel Pintos te lo dan hasta de vuelto en los supermercados chinos. 

Es una ardua batalla para aquellos que todavía añoramos recorrer disquerías con la ilusión de encontrar ese album que tantos querías o alguno nuevo con que sorprendente. Quizás sea muy antiguo y tendré que renovarme... ¿alguien sabe donde comprar un reproductor de MP3? Me dijeron que es lo más moderno y sofisticado del mercado.

sábado, 8 de julio de 2017

El desorden que hay en este sotano, se nota que nadie entró en años.

¿Que es eso? huele feo. Hay... hay... acá hay gente muerta. Bueno, quien hubiese pensado que Google + no iba a ser un éxito.

Este sotano está sucio pero aún así es mejor que la vida real (debí haber prendido fuego todo esto antes de irme, yo sabía que en algún momento iba a querer volver pero no decidí simplemente cerrar e irme... estoy seguro de que en algún lugar guardé un paquete de Panchitas ¿todavía estarán comibles?)

Bueno prendamos la Pc y veamos si hay alguien ahí.