martes, 15 de octubre de 2013

¿Madurar? ni que fuera una fruta

Luego de terminar un breve trabajo sobre la selección de fútbol de Jordania me doy cuenta que llevo 10 horas viendo fútbol de lugares extravagantes así que se me ocurre dejar todo y hacer algo importante por primera vez en el día: Ver Padre de Familia o en su defecto Hey! Arnold. En ese preciso instante, mientras le hinco el diente a un sapito de chocolate, me doy cuenta que la maduración está lejos de llegar.
Mirar en retrospectiva y darse cuenta que uno está igual a hace diez años es algo bastante ambiguo. Por un lado se me viene a la cabeza parte de la letra de un tema de Expulsados: “Yo sigo siendo el mismo, tengo los mismos amigos, haciendo siempre lo mismo”. Luego me doy cuenta que el reproductor estaba funcionando cuando comienza a sonar Volcán la reflexión se va al carajo, pero la retomo al pensar en el otro lado de la moneda que es: ¿En algún momento cambiare? La respuesta más sencilla es: NO.
No se cuales son los hechos que a un hombre lo hacen darse cuenta que está maduro, quizás si naciéramos verdes como las frutas sabríamos darnos cuenta, pero lamentablemente no soy un limón. Una de los hechos que pueden probar la maduración es dejar los juegos de niños, pero el Final Fantasy o Battlefield aún me ofrecen grandes horas de entretenimiento como para no pasarme horas frente a la pc sin comer, beber, dormir, y esas cosas que hace el ser humano para subsistir.
Quizás no sea solo mío el problema. Miro a mi alrededor y veo que mis amigos están igual. ¿Y si es un problema de género? Las mujeres deben madurar más rápido que nosotros. Un hombre cuando  esta solo o con sus amigos nunca va a dejar de ver Dragón Ball Z si lo encuentra en la tele aún así tenga  30 años, dos hijos y tres divorcios causados por darle más atención a Yamcha que a su propia pareja. Las mujeres en cambio, se olvidan más rápido de su etapa aniñada para pensar en las responsabilidades de un mundo capitalista y no en hablar con el oso de peluche amigo de Flash Gordon… Ok ahora me di cuenta que no estoy desarrollando una teoría sino que estoy contando la película Ted.
¿Soy el único inmaduro en la sociedad? Es la siguiente pregunta que me hago, mientras ahora le entro a un alfajor Terrabusi. Una sociedad que se desespera por ver un pete en un video como un púber que ve su primer porno en The Film Zone. Una sociedad que tiene dirigentes políticos que se mandan fotitos cargándose por twitter. No creo ser menos inmaduro que esta sociedad.
Al fin y al cabo no llegue a una respuesta más que soy un inmaduro, pero acaba de empezar Padre de Familia así que dejo todo y me voy a verlo mientras me bajo un Serenito combinado.

5 comentarios:

  1. No crezcas nunca, es una trampa, yo me pienso resistir hasta el final. ;)

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  2. No madures! Ya quisiera yo ser un hombre de 30 que mira Dragon Ball en lugar de una mujer de 18 que se cuestiona su infeliz existencia :l

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  3. Somos una generación audiovisual dependiente, tal vez nunca madures al nivel de nuestros padres, que tenían un contexto bastante mas jodido que el que nos toca vivir. Saludos.

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  4. sabías que ahora la adolescencia se extendió hasta los 40?

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  5. Soy madre y tengo 22 años.. a veces me siento culpable por no madurar, pero me encanta ser así, lo juro. Creo que hoy y siempre me voy a sentir una pendeja, y nunca voy a dejar de poner Flema al mango y que todo me chupe un huevo al menos por unos minutos :)

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